La tarta Guiness es conocida en el mundo
mundial y se identifica fácilmente por el color tan oscuro de su bizcocho y ese
frosting blanco (que me lo comería a cucharadas) que la recubre, imitando a la
cerveza negra con su espuma, que es el ingrediente clave de de esta famosa
tarta. Al contrario de lo que pueda parecer, su sabor no recuerda en absoluto a
la cerveza, de hecho, personalmente la cerveza ¡no me gusta nada!. Sin embargo
le da un suave toque a licor y acentúa el sabor del chocolate, con lo que puedo
deciros que se está convirtiendo en una de mis tartas favoritas, cosa que no es
fácil teniendo en cuenta lo golosa que soy… He de decir que me recuerda un
poquito a la tarta bizcovino, que también podéis ver en el blog. O mejor
todavía, horneáis las dos y así comparáis, jajajaja.
La receta la he tomado prestada del blog
de Ana Sevilla, que me encanta, ya que las cantidades son mayores que en otras
recetas que encontré. El resultado: simplemente espectacular.